En un contexto de creciente digitalización y control fiscal, el sistema tributario argentino avanza con nuevas herramientas, definiciones operativas y planes de regularización que impactan tanto en contribuyentes individuales como en empresas.
1. ARCA adelanta la campaña fiscal 2025 con la habilitación de aplicativos
La ARCA confirmó la habilitación anticipada de los aplicativos web para la presentación de declaraciones juradas del período fiscal 2025.
Desde este mes ya se encuentran disponibles:
Se trata de un cambio significativo respecto de años anteriores, ya que el sistema se habilita con tres meses de antelación a los vencimientos de junio.
El nuevo esquema permite a profesionales y contribuyentes trabajar con mayor previsibilidad, facilitando la carga de datos vinculados a activos, pasivos, rentas y retenciones informadas por terceros. Esta anticipación también apunta a mejorar la calidad de la información declarada y reducir inconsistencias al momento del cierre fiscal.
2. UIF posterga definiciones operativas por falta de formularios
La UIF se pronunció ante las consultas de sujetos obligados respecto a los reportes anuales correspondientes al ejercicio 2025.
Si bien los informes debían presentarse antes del 15 de marzo, el organismo aún no habilitó los formularios dentro del sistema SRO+, lo que imposibilita el cumplimiento en tiempo y forma.
Entre los reportes pendientes se encuentran:
Desde la UIF informaron que los nuevos formularios se encuentran en desarrollo y que, una vez disponibles, se comunicarán los plazos y requisitos actualizados.
Este escenario introduce un compás de espera para los sujetos obligados, aunque también evidencia desafíos en la implementación tecnológica de los sistemas de reporte.
3. Transferencias bancarias: cuándo generan impuestos en marzo 2026
En un sistema financiero cada vez más monitoreado, las transferencias bancarias continúan bajo análisis fiscal, aunque no todas implican obligaciones tributarias.
Los principales puntos a considerar son:
Ingresos Brutos: puede aplicarse cuando la transferencia corresponde a ingresos derivados de una actividad económica. En estos casos, los bancos actúan como agentes de retención (aprox. 2,5%).
Impuesto al cheque: grava ciertos movimientos bancarios con una alícuota del 0,6%, dependiendo del tipo de cuenta y operación.
Facturación obligatoria: si la transferencia corresponde a una venta o servicio, debe emitirse comprobante fiscal.
No obstante, las transferencias entre cuentas propias no generan impuestos, ya que no implican un nuevo hecho imponible, siempre que los fondos tengan origen declarado.
El foco del sistema no está en el movimiento del dinero, sino en su origen y en la trazabilidad fiscal de las operaciones.
4. ARBA impulsa moratoria 2026 con planes flexibles y beneficios fiscales
La ARBA mantiene vigente un régimen de regularización que permite a los contribuyentes ponerse al día con deudas impositivas, tanto en instancia prejudicial como judicial.
El plan contempla múltiples alternativas:
Pago contado con cancelación inmediata
Financiación con anticipo del 5%:
Planes extendidos:
Además, la regularización permite recuperar beneficios clave:
La medida busca incentivar el orden fiscal y facilitar la reinserción de contribuyentes en el sistema formal, en un contexto donde la planificación financiera se vuelve cada vez más relevante.
Conclusión: más previsibilidad, pero también mayor control
Las novedades de la jornada reflejan una doble tendencia: por un lado, una mayor anticipación y previsibilidad en herramientas como los aplicativos de Ganancias; por otro, un fortalecimiento de los controles sobre movimientos financieros y obligaciones informativas.
En este escenario, el desafío para contribuyentes y asesores será claro: ordenar la información, anticipar vencimientos y adaptarse a un sistema cada vez más digital, integrado y exigente.